MOVIMIENTO ASOCIATIVO DE MUJERES

MOVIMIENTO ASOCIATIVO DE MUJERES EN LOS NUEVOS ESPACIOS DE LA POLÍTICATRANSCRIPCIÖN DE LA CONFERENCIA OFRECIDA POR
Ana Rubio Castro.
Universidad de Granada. Profesora titular de Teoría y Filosofía del Derecho.
Pionera de la Teoría Feminista del Derecho.
"Quiero compartir con vosotras las dudas y los análisis que a lo largo de estos años he venido realizando. No basta simplemente con leer o con razonar en la soledad. Sabemos lo importante que es poder compartir y expresar las ideas, dudas. El nivel de contacto del lenguaje oral es imprescindible. Interrogarnos y hacer un proceso mucho más interactivo. El objetivo es volcar la reflexión de muchísimos años: por qué tenemos las mujeres tantas dificultades no aparente o formalmente para tener derechos sino para que esos derechos realmente en nuestra vida encuentren las vías y las garantías para convertirlos en reales, y se conviertan así en motores que nos permitan exigir espacios, promoción, opciones, diferentes proyectos de vida que pudiéramos elegir con libertad.
El futuro se construye siempre desde el presente. Lo que vaya a ser es algo que ya estamos en este momento construyendo a través de nuestras decisiones y acciones políticas.
Existen antecedentes que no hemos salido desbloquear. Son obstáculos que yo llamo invisibles. Es urgente comprender por qué estamos aquí y sobre todo de qué forma.
La ciudadanía y la subjetividad son dos grandes conceptos que han sido piezas clave a lo largo de toda la historia del feminismo teórico, político y práctico durante tres siglos. Columna vertebral de todo un discurso que está articulado que tiene que estar respondiendo, criticando y contrarrestando un sistema que es muy complejo: el orden patriarcal. Un sistema basado en teorías pero también en muchas prácticas sociales que están neutralizando muchos objetivos políticos.
¿Quiénes son los que van a diseñar, fundamentar y legitimar la política? Siempre que se hace una gran transformación es indispensable el discurso, la ideología. Porque ese discurso es el que está construyendo y legitimando ese nuevo nosotros y nosotras.
La política con mayúsculas es estar diseñando los modos de vida individuales y sociales, presentes y futuros.
En su momento, la burguesía necesitó configurar el discurso de la igualdad porque es una clase que detenta el poder económico. Igualdad=Economía. Se inventa el discurso de la igualdad porque la igualdad es esencial para el desarrollo capitalista. Le permite legitimarse para poder entrar en unos nuevos espacios y contextos donde se necesitaba linaje y origen. Tienen que hablar de igualdad para eliminar el linaje, para poder acceder al desempeño de cargos públicos.
Nunca al poder económico le ha bastado con tener el poder económico, siempre ha necesitado del control de los espacios políticos porque la política formaliza las relaciones económicas.
Ese discurso de la burguesía encerraba una potencialidad que desde luego no era con la que nacía, pero que sí lo transformaba en un principio ideológico, político enormemente revolucionario.
Se hace la Declaración de los Derechos del Hombre y los Ciudadanos. Se reconocen solo como iguales los varones.
Las mujeres están haciendo una declaración en paralelo de la Mujer y de la Ciudadana, son muy conscientes de que están siendo excluidas, están articulando discursos políticos con un rigor y una seriedad que nosotras hoy podríamos suscribir al 100% porque estamos en cierto modo pidiendo lo mismo que ellas pedían en 1789. Las revolucionarias tenían claro lo que les estaban negando. Nosotras, con el espejismo de la igualdad creímos que bastaba con entrar dentro de la ciudadanía que era la puerta que nos abría el acceso a los derechos.

Cuando la burguesía define ese primer Nosotros, se da el primer momento de exclusión. ¿Quiénes son los sujetos con legitimidad para moverse dentro de la política, dentro del mundo económico, para diseñar el nuevo orden social? Ellos se preguntan: ¿Quiénes somos los iguales? No están diciendo: ¿quiénes somos los ciudadanos? Están excluyendo dos grandes ámbitos que son donde hoy tenemos los dos grandes retos de inclusión: Las mujeres y la naturaleza, hoy representadas en lo medioambiental. Esos actores pareciera que han roto con todos los vínculos de la vida, pareciera que nacen espontáneamente como setas, no de un vientre materno y pueden invisibilizar a las mujeres porque están invisibilizando todo el proceso de reproducción humana. Aparecen solo varones como si surgieran por generación espontánea. Ruptura del vínculo con la naturaleza, con la vida y con las mujeres. Deciden que pueden utilizar a la naturaleza para su propio provecho, sin límites. Hay un desgarro. Desligan la política de la vida en su sentido más amplio.
Y dicen: Ya estamos aquí los iguales, los varones.
El paso siguiente. La segunda gran ruptura. Construyen una estructura política donde poder desarrollarse y garantizar los derechos que se han reconocido. Hacen que el derecho y la política se encarguen de su garantía, de su protección; diseñan espacios de libertad para que esos individuos se desarrollen en toda su potencialidad.
Cuando crean el primer modelo de estado moderno, en 1793, ya los iguales no son todos los varones sino solo los ciudadanos. Otra gran exclusión. Obreros y pobres, eso sí, reconocidos como sujetos racionales. Por eso luego la clase obrera no necesita hacer una gran transformación porque le basta un proceso de asimilación. Rompen el concepto de ciudadanía y se asimilan. El eje central es ser un varón con autoridad. Son sujetos, y luchan por ser reconocidos como ciudadanos, con acceso a derechos políticos y civiles iguales. Sujeto racional e igual en autoridad.
Si nosotras no somos excluidas desde ahí, desde la ciudadanía, sino que somos excluidas un paso atrás, desde la subjetividad, ¿podemos asimilarnos como los obreros?
En el primer momento dejan la vida desgajada de la política. Cada varón se representa a sí mismo y a su orden familiar, a aquellos sujetos naturales, vivos, pero que no tienen voz, que no son reconocidos como sujetos, que no se pueden expresar por sí mismos, que no tienen autoridad (sirvientes, menores y mujeres).
Nosotras seguimos estando atrapadas, como los menores, por eso tenemos tantas dificultades para ser reconocidas. Hay sujetos que tienen la capacidad para ejercer la autoridad sobre otros, corregirlos, disciplinarlos y ajustarlos.
Las revolucionarias tenían claro lo que les estaban negando. Nosotras, con el espejismo de la igualdad creímos que bastaba con entrar dentro de la ciudadanía que era la puerta que nos abría el acceso a los derechos. El objetivo que nos marcamos fue quitar del código civil el estatuto de minoría de edad para ser reconocidas como sujetos con libertad para decidir, y lograr ganar a través del voto los derechos políticos. Pensamos que la igualdad sería así algo natural y espontáneo que iría calando en la sociedad sin ningún problema. Creímos ingenuamente que nosotras podíamos asimilarnos a la figura del varón padre de familia.
Nos habían ocultado reiteradamente cómo habíamos sido excluidas y en qué momento.
Hemos pagado muy caro el error de pensar que si nos juntamos con todos los grupos sociales que hablan de igualdad y de libertad, y de emancipación humana, pensando que nos incluyen, podremos por fin liberarnos.
Hemos luchado a lo largo de toda la historia, en todas las barricadas, en todos los frentes, en todos los contextos que os podáis imaginar. Lo que ocurre es que la historia nos silencia una y otra vez, y tapa y falsea. Y hace creer a las generaciones jóvenes que por primera vez están despertando, están empezando a ser conscientes de la desigualdad, de la discriminación y de las injusticias.
Siempre hemos partido de cero, y nos ha impedido hacer procesos más radicales.

En estos momentos una de las batallas políticas más trascendente y relevante, es la de la paridad. Exigir e imponer la paridad. Obligar a que nos reconozcan como sujetos de igual valor, y ser incluidas, no en la ciudadanía sino desde el origen y el fundamento del poder. Lo que hace la democracia paritaria es integrar la vida y el medio en la política. Con nosotras entra el otro diferente, todo lo que tiene que ver con la reproducción de la especie, con la vida, con la maternidad, La política habla de derechos y garantías de derechos pero no habla de necesidades. Inserta todo lo que fue desvinculado a la hora de hacer un diseño político complejo y profundo de su existencia de cara al futuro.
El feminismo integra todo lo que fue roto y desvinculado de la política, y redefine quiénes somos los sujetos iguales, y está resignificando el sentido de la ciudadanía y de la democracia.
Las cuotas son importantes, pero son solo instrumentos de ajustes de un sistema sin ponerlo en cuestión.
Necesitamos una formación en horizontal, no solo en vertical. Interacciones. Conexiones con otros planos. No implicarse en programas que parecen transformadores sin detenerse a analizar cuáles son sus conexiones con otros planos. Después del esfuerzo se produce un bucle y una reacción hacia atrás. Actuación concreta. Información para el diagnóstico para calibrar los efectos. Actuar en paralelo en muchos lugares a la vez. Hay que sumarle el contexto, proceso de construcción del contexto económico en este nuevo contexto mundial en el que tenemos que llevar a cabo el proceso de construcción de esa democracia radical paritaria que nos reconozca a las mujeres y a los hombres como sujetos y ciudadanos plenos y resignifique la política integrando todo lo que ha quedado desgajado y fuera de ella.
Tres siglos. Ya hemos esperado suficiente.
¿Qué está ocurriendo ahora? El estado nación está desintegrándose. Aparato institucional. Gran acuerdo que se realiza entre capital y trabajo donde el estado garantiza el mercado y las reglas de juego. Guerra mundial, las grandes potencias económicas se reparten el mundo. Grandes potencias militares. Esto deja de existir. Cambios tecnológicos que afectan a toda la estructura del mercado. Y cambian las relaciones de producción, las formas de trabajar, la estructura de la empresa, los modos de producción. Las empresas son transnacionales, se mueven en horizontal. Nuevos mercados y operadores económicos. Deslocalizado, desterritorializado, no tienen patria, se mueven a través de redes tecnológicas que no tienen detrás un contexto físico. Capital que fluctúa. Nuevo capitalismo, la mundialización de la economía exige y demanda nuevas formas, como en su momento le hizo la burguesía al antiguo régimen. Nuevos intereses. Nuevas instituciones. Nueva estructuración del poder que funciona en red, hacia espacios regionales o internacionales. Reestructuración de Naciones Unidas. Organización Mundial del Comercio. Lo que viene desajustado son las instituciones, los marcos político-jurídicos, que están produciendo extraordinarias modificaciones, son relevantes y trascendentes y paradójicamente se están haciendo en silencio. La ciudadanía no logra adquirir ni el conocimiento ni el acceso a esa información. Vaciado de las funciones del estado nación hacia un nivel superior. Pero las personas vivimos en una ciudad, un territorio y necesitamos instituciones cercanas a las que dirigirnos para pelear por nuestros derechos, igualdad y libertad; ¿quién nos los garantiza?
Se pelea por cotas de autogobierno, para tener espacio en las instancias regionales e internacionales. Los nuevos estatutos de autonomía: diseñan un miniestado en un territorio más concreto, y a su vez ese miniestado que va a ser la autonomía está desglosando hacia abajo con las administraciones locales que son el último escalón.
Donde están desplazando las decisiones económicas y políticas relevantes es a todos esos espacios (la ciudadanía debe jugar ahí), y los derechos sociales van a estar como reducto ubicados dentro de la administración local; van a ser gestoras, actuación esencialmente prestacional; no hablan tanto de derechos, hablan de prestaciones. Los derechos sociales estaban muy vinculados al trabajo, hoy el trabajo se ha convertido en un bien tan escaso y hay tantos grupos humanos tan importantes políticamente que no son trabajadores o no están ligados al trabajo (desempleados, jubilados,)

A las mujeres siempre se nos han dado las cosas cuando ya no tenían utilidad ni el mismo significado: Alma; Razón. La conexión cerebro-útero, según ellos, es un lastre, porque, dicen, si pensamos demasiado nos volvemos estériles. Afirman que la función propia de nuestro sexo es la reproducción y no el pensamiento.
Los aliados del poder son: La religión y la Ciencia.
Los estados nación, no las autonomías ni las otras instancias, siguen siendo uno de los grandes núcleos que implementa y vertebra lo que viene desde arriba, y cómo lo ajusta abajo. El estado se ha travestido, parecen sujetos privados, grupos privados, pero en realidad es estado disfrazado, para dar la apariencia de una cosa que no es. Desde ese disfraz que adopta de sociedad civil, de ONG, de mucho voluntariado, muchas organizaciones; esto le permite funcionar mejor, más ágil y sin control. Porque a los agentes sociales no se les pide explicaciones. Escapa a los instrumentos que teníamos de control. Se camufla para eludir responsabilidades. Discurso extraordinario de hacernos creer que el poder institucional y los estados son perversos, hay corrupción, mientras que la sociedad civil aparece como inocente, activa y estupenda. Nadie cuestiona su funcionamiento. ¿Quién hace política? Política institucional y nuevos contextos y sujetos que también están haciendo política, que parecen grupos de presión y dicen hablar en nombre del pueblo. Se legitima sin tener que legitimarse desde las urnas.
Nuevas relaciones de acción política y de decisión. Una informal y otra formal. Una institucional y otra donde están tomando protagonismo los grupos de expertos, de científicos,
Si ya teníamos las mujeres dificultades con el modelo tradicional que conocíamos bien, y sabíamos que teníamos que compatibilizar todo aquello que se invisibilizaba. Ahora, en estos nuevos planos donde todo está cambiando, es difícil adaptarse (amas de casa). Habilidades y actitudes que no tienen los varones. Interés personal, relaciones personales, capacidad para cambiar de valores. Nuevo liderazgo que está demandando la empresa. Hacer compatibles todos los planos, el de la vida, el del trabajo. Se trabaja en equipos humanos. Otra cosa es que se nos reconozca.
Leyes de conciliación.
¿Dónde tenemos que actuar?
Las decisiones no se toman en el Parlamento sino a golpe de presión desde la calle, desde las organizaciones y grupos, por eso tanta encuesta, para ir ajustando los consensos y decisiones políticas.
Mayoría silenciosa/Grupos de presión
Nos encontramos con mucho populismo, con mucho líder. El líder impone la ideología y marca el contenido del proyecto político.
Aplicación de contextos que nadie cuestiona, sin debate político real de teorías.
Las feministas dicen que hay que volver a resignificar la democracia, volver a repensar, a redefinir. Queremos todo porque queremos tener un proyecto vital sin dejar nada en el camino. Luego las opciones son individuales.
¿Y las mujeres cuando hacemos tejido asociativo, dónde estamos, en los grandes lobbies trasnacionales, en los regionales o en nuestros municipios, en organizaciones pequeñas? ¿En qué asociaciones estamos las mujeres y qué gestionamos? ¿Con qué y con quiénes estamos colaborando?
La administración local se va a convertir en la gestora de prestaciones sociales, con muy poco dinero; se habla de una administración eficaz y eficiente, pero con qué objetivos políticos. ¿Qué le proporcionan las organizaciones y los grupos? Se convierten en interlocutores próximos que le dan información y le garantizan su gobernabilidad. Las instituciones ¿qué organizaciones respaldan? ¿De dónde viene el dinero, quién dice este proyecto si este no, con este objetivo si con este no? Esto es hacer política.
¿En todos estos entramados cómo estamos las mujeres? ¿hay paridad?
El tiempo es una de las claves. ¿Quién concilia las tareas múltiples?
Debemos actuar, ahora o nunca. Si perdemos esta oportunidad política las próximas generaciones de mujeres sufrirán enormes retrocesos. Convertir la oportunidad en una enorme capacidad de transformación. Tenemos que exigir. Estamos en disponibilidad para exigir porque por primera vez la economía no puede funcionar sin nosotras. Quieren aumentar el nivel de producción y disminuir costes sociales. Quieren una mujer que trabaje en todos los sitios con muy poco coste. Sin capacidad y protagonismo de decisión. Somos un eje económico de aumento de la productividad y competitividad esencial, sin nosotras no se puede hacer el cambio que quieren llevar a cabo. Pues si no se puede hacer sin nosotras, desde luego no vamos a permitir que ellos decidan. Sería caer en una situación de explotación como nunca hemos conocido. Somos las más formadas y las más capacitadas. El feminismo nos da la solución, con todo su discurso complejo y global, el único discurso político que tiene la capacidad de ofertar análisis y respuestas más complejos y completas.
El objetivo del poder es renegociar el equilibrio entre trabajo y capital. Se trata de un reajuste. Ahí tenemos que dar la batalla. Exigir paridad absolutamente en todos los lugares, contextos y espacios. Es la prioridad. Ser reconocidas desde donde fuimos excluidas, para ser reconocidas como sujetos con autoridad, voz propia (nadie nos la tiene que usurpar), con racionalidad para tomar decisiones, y diseñar objetivos colectivos.
Es urgente diseñar espacios de libertad para que las mujeres podamos desarrollar toda nuestra potencialidad. "
masterkas @ 14:47

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